El pollo a la parmesana es un claro exponente de la cocina ítalo-americana, que evolucionó de diferentes formas en todo EEUU gracias a la adaptación que de la cocina italiana hicieron los emigrantes. Esta es pues una receta que pese a incluir entre sus ingredientes productos que nos recuerdan mucho a la gastronomía de la bota de Europa, no la encontraremos en las raíces de ese país. Ocurre igual con los espaguetti con albóndigas, que publiqué en las primeras semanas de vida de este espacio.
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viernes, 27 de noviembre de 2015
martes, 10 de noviembre de 2015
Croquetas de pollo caseras
Me toca comenzar a reponer el fondo de congelador porque lo tenía bastante vacío y ahora que dispongo de más tiempo para enredarme en cocina me gusta ir preparando cosas para tenerlas listas y poder echarle mano cuando las necesite. Y uno de mis imprescindibles como fondo de congelador son las croquetas y hoy os traigo unas de pollo caseras que están de lujo.

lunes, 24 de febrero de 2014
Croquetas de cocido caseras
Estoy convencida que hay elaboraciones que son un imprescindible en el recetario de una persona, hay cosas que todos deberíamos saber hacer y son una tremenda ventaja tenerlas como fondo de congelador para echarles mano cuando lo necesitemos.
Las croquetas son una de esas elaboraciones, y las croquetas de cocido que hoy os traigo tienen la ventaja añadida de que vamos a reaprovechar restos de otra comida, que no está la cosa para ir tirando nada.
Las croquetas son una de esas elaboraciones, y las croquetas de cocido que hoy os traigo tienen la ventaja añadida de que vamos a reaprovechar restos de otra comida, que no está la cosa para ir tirando nada.
lunes, 7 de octubre de 2013
Mejillones rellenos (tigres)
Comenzamos la semana con un aperitivo, los mejillones
rellenos, más conocidos como tigres. Estos mejillones son un imprescindible en
muchos bares de Murcia, y esta receta va dedicada a mi cuñada Nuria, que cuando
los probó una noche tapeando en La Plaza de las Flores se quedó absolutamente
enamorada de ellos.
He de reconocer que no los hago muy a menudo, no son difíciles
de hacer pero sí dan un poco de trabajo porque llevan varios pasos, pero están tan
buenos que merece la pena de vez en cuando enredarse con ellos.
La gracia de los tigres es su puntito picante, le aporta una
chispa muy especial y es la característica principal de este aperitivo.
Con las cantidades que os doy a mí me han salido 16 tigres,
dependerá un poco del tamaño de las conchas, los que yo compré eran más bien
pequeños de tamaño aunque muy buenos de sabor.
Ingredientes
Para el sofrito
600 gramos mejillones
1 cebolla grande
2 c/s salsa tomate
Tabasco
Para la bechamel
½ litro leche
50 gramos mantequilla
2 c/s colmadas de harina
Pimienta blanca molida
Nuez moscada
Para el rebozado
2 Huevos
Pan rallado
Harina
Y también
Sal
Aceite de oliva
Agua
Meterse en faena
Comenzamos limpiando los mejillones. La mejor forma de
hacerlo es bajo el chorro de agua del grifo y retiramos todas las impurezas que
nos sean posibles.
Compré una malla de 1 Kg pero una parte la tomamos simplemente
al vapor con una cervecita fría, que a mi chico le chiflan. Calculo que para
esta receta reservé algo más de la mitad, unos 600 gramos.
Una vez limpios los ponemos en una olla con un chorrete de
agua y los llevamos al fuego, tapados para que abran pronto. En cuanto abran
hay que sacarlos, si no el gajo comenzará a mermar y se quedarán secos. Separamos
las valvas, retiramos la carne y quitamos los pelillos que puedan tener y reservamos los gajos
cubiertos con agua de su cocción para que no se resequen.
Lavamos a conciencia las conchas y hervimos con agua y un
chorro de vinagre para eliminar cualquier impureza que puedan tener. Una vez
hervidas ponemos en una escurridera y reservamos. Hay que llevar cuidado al
manipular las conchas ya que es fácil cortarse con ellas, uno de mis dedos da
fe de ello.
Pelamos y picamos finamente una cebolla, echamos en una sartén
con un fondo de aceite y pochamos a fuego lento, añadimos un polvo de sal para
ayudar a sudar. Mientras la cebolla pocha picamos la carne de los mejillones y
la incorporamos a la cebolla cuando esta esté transparente, damos unas vueltas
y añadimos dos cucharadas soperas de salsa de tomate y unas gotas de tabasco. ¿Cuánto
tabasco?, pues va a gustos, no tienen que estar rabiosos pero sí picantitos, yo
le puse4 ó 5 gotas. Reservamos el sofrito.
El siguiente paso es preparar la bechamel, en un cazo
disolvemos 50 gramos de mantequilla y cuando haya fundido añadimos 2 cucharadas
soperas colmadas de harina, movemos bien para matarle el sabor a harina cruda y
añadimos ½ litro de leche que habremos calentado en el microondas. Sazonamos
con sal, pimienta blanca molida y nuez moscada. Hay quien le gusta añadir a la
bechamel parte del agua de cocción de los mejillones, yo no tengo costumbre de
hacerlo pero os dejo esa idea por si os gusta un sabor más intenso a marisco. Eso
sí, el agua habría que pasarla por un colador para eliminarle posibles
impurezas. Me gusta dejar una bechamel
cremosa, a veces me han servido unos tigres que tenían la bechamel muy
consistente y dura, el mejillón queda más bonito porque se le puede dar mucho
volumen pero es mucho más seco y empachoso de comer.
Disponemos las conchas en una fuente y vamos rellenando los
mejillones, primero le ponemos una cucharada del sofrito y cuando la bechamel
haya atemperado un poco y cogido más consistencia se recubren con ella. A mi me ha sobrado un poco de bechamel que he congelado para próximas recetas.
Llevamos al frigorífico para que cojan cuerpo antes de empanarlos.
Se empanan con el procedimiento tradicional de pasar por
harina, huevo y pan rallado, en ese orden, como los tigres sólo van empanados
por la parte del relleno la forma más rápida y limpia de hacerlo es cogiendo el
mejillón con una mano y con la otra echándoles un polvo de harina, con una
cuchara regamos de huevo y con la mano otra vez empolvamos de pan rallado,
sacudimos con cuidado para eliminar el exceso de pan rallado. Freímos en
abundante aceite de oliva bien caliente, hay que freírlos colocándolos por la parte empanada,
dejando las conchas hacia arriba. Ponemos sobre papel absorbente para
eliminarles el exceso de aceite y servimos muy calientes.
Son deliciosos, llevan un poco de trabajo pero merecen mucho
la pena.
martes, 10 de septiembre de 2013
Croquetas de jamón cremosas
Si hay algo que se repite siempre cuando se menciona la
palabra croqueta es “las de mi madre son las mejores”, y eso lo pensamos todos
¿a qué si?
Como no es cuestión de ofender el orgullo croquetil de las
madres, la mía incluida, no diré que estas son las mejores croquetas, aunque lo
pienso, y mencionaré sin embargo por aquello de ser políticamente correcta, que
esta receta es tan buena que merecería ser la receta de alguna de nuestras
madres.
jueves, 8 de agosto de 2013
Tronquitos de merluza empanados
En casa nos gusta el pescado empanado, normalmente compro
pescado fresco pero siempre tengo alguna bolsita de filetes de merluza limpios
en el congelador, que siempre vienen bien para una prisa. Una conocida cadena
de supermercados española comercializa unos filetes de merluza gruesos que son
ideales para preparar estos tronquitos.
lunes, 22 de abril de 2013
Libritos de lomo con pimientos.
Esta es una receta muy sencilla, inspirada en los famosos flamenquines cordobeses que es muy facil de hacer y a la vez ofrece un resultado más que satisfactorio. Yo los he rellenado de pimientos asados y jamón york pero admite muchas variantes. Para acompañarlos quería preparar una salsa de tomate tradicional, pero no tenía tiempo, así que he usado una latita de salsa de tomate casera de las que ya vienen preparadas a la que he dado mi toque personal.
Ingredientes para 2 personas:
4 Filetes de lomo de cerdo
4 Lonchas de Jamón York pequeñas
4 Pimientos del piquillo o pimientos asados a tiras
1 Latita pequeña de tomate frito estilo casero
1/2 diente de ajo
Pan rallado
1 Huevo
Sal
Abundante aceite de oliva para freír
A Meterse en Faena
Cogemos los filetes de lomo, de uno en uno y los colocamos entre medio de un papel sulfurizado o de horno, golpeamos con una maza (yo lo he hecho con el rodillo) enérgicamente para aplastarlos bien y dejarlos muy finitos.
Cuando tenemos los filetes aplastaditos, ponemos una loncha de jamón york, si la loncha es más grande que el filete la doblamos para que no sobresalga y sobre el jamón colocamos unas tiras de pimiento rojo asado o pimiento del piquillo también a tiras. Cerramos los libritos y cogemos el extremo con un palillo para que no se abran al manipularlos.
Ponemos un poco de sal y pasamos por huevo batido y pan rallado, es importante que estén muy bien rebozados en pan rallado porque queremos que el interior quede bien sellado.
Freímos en abundante aceite caliente y una vez fritos ponemos sobre papel de cocina para que expulsen el aceite sobrante.
Mientras, en un cazo ponemos unas gotitas de aceite y a baja temperatura rehogamos medio diente de ajo muy finamente picado, antes de que coja color le incorporamos la latita de tomate frito casero y dejamos un par de minutos cocinando a fuego bajo para que los sabores se integren.
Emplatado
Hacer una cama de tomate en el centro del plato y colocar encima los libritos de lomo.
No me digáis que es difícil...
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