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martes, 14 de abril de 2015
Pan de hamburguesa casero (panificadora)
Comenzamos la semana con una receta de pan, y no un pan cualquiera, unos panecillos de hamburguesa sublimes que debemos agradecer a Su de Webos Fritos. Estaba detrás de una receta de pan de hamburguesa casero, ya sabéis que procuro recurrir al producto industrial sólo lo justo y necesario y en casa para una vez que nos comemos una hamburguesa prefiero que sea 100% casera a ser posible y había visto en varios blogs esta receta de Su y todo el mundo decía que era fantástica y me dije, Chusa deja de buscar, esta es la tuya y desde luego, el pan es una maravilla y no eran para nada exageradas las buenas opiniones que había leído.

viernes, 15 de noviembre de 2013
Pan integral con miel y almendras
Hace tiempo que no publico una receta de pan pero no os penséis
que la panificadora ha estado parada, ni mucho menos. Después de haber cocinado
varios tipos de pan realizados con harina blanca, me apetecía comenzar a
iniciarme en el mundo de la harina integral y como suelo ser prudente en
materias que me son del todo desconocidas esta vez he hecho un pan que lleva
harina blanca e integral.
He partido de la base de la receta de Pan de molde con miel
que publiqué hace un par de meses. La receta es básicamente la misma aunque le
puse unas almendras laminadas que le aporta un punto crujiente y un sabor
maravilloso, bueno, es que a mí las almendras me encantan.
Ingredientes
150 Gramos
de agua
150 gramos
de leche entera
2 cucharadas
de aceite de oliva
3 cucharadas
de miel
300 gramos
de harina de trigo de fuerza
200 gramos
de harina integral
1 y ½
cucharaditas de sal fina
15 gramos de
levadura fresca
20 gramos de
almendras crudas laminadas
Meterse en
faena
Sacamos la
cubeta de la panificadora, ajustamos las cuchillas de amasado y ponemos los
ingredientes en el orden que están descritos, excepto las almendras.
Encajamos la
cubeta en la máquina y seleccionamos el programa de pan integral, en mi modelo
es el programa 3, que dura 3,35 horas si no recuerdo mal.
Seleccionamos
el peso del pan, 750 gramos y el grado de tueste, yo le di tueste completo.
Arrancamos la panificadora y nos olvidamos de ella mientras dura gran parte del
programa.
Cuando
concluya el segundo levado paramos el programa y en una superficie ligeramente
enharinada volcamos la masa, aprovechamos para sacarle las cuchillas de amasado
y doblamos la masa sobre sí misma dándole forma rectangular, dejamos la unión
en la parte de abajo y volvemos a colocar la masa en la cubeta.
Humedecemos
ligeramente con agua la superficie de la masa y espolvoreamos con las láminas
de almendra cruda. Volvemos a poner la máquina en marcha y dejamos que el pan
se hornee.
La máquina
nos avisará con un pitido de que ha concluido su trabajo, con ayuda de unos
guantes de horno extraemos la cubeta, la volcamos y giramos las ruedas de
debajo de la cubeta para ayudar a soltar el pan, es posible que en este proceso
se nos caigan bastantes láminas de almendras, a mí me pasó pero tampoco es un
gran problema.
Dejamos que enfríe
completamente antes de cortarlo y comerlo.
Es una pan
de molde muy suave, tiene un punto dulzón por la miel y las almendras, el
crujiente de las almendras es estupendo y yo todas las que perdió el pan me las
comí encantada de la vida a modo de snack.
Un pan
estupendo con el mínimo trabajo ¿no os parece?
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Pan de molde con miel
He de reconocer que ésta no era la entrada que tenía pensada
para hoy, pero esta mañana he encendido la panificadora, sin tener una clara
idea del pan que iba a hacer. Hasta que me he encontrado curioseando por
internet el Bloc de Recetas de Salomé
y me he quedado prendada de la cantidad de panes que tiene y lo bien que lo
explica. Si alguno de vosotros está interesado en el tema del pan os aconsejo
que la visitéis que seguro que os aclara muchas cosas, yo no conocía ese blog y
desde ya me he hecho muy fan.
Le he hecho dos leves modificaciones a su receta, he usado
aceite de oliva en vez de girasol y leche entera en vez de semidesnatada.
También he enrollado el pan de manera diferente (yo es que voy siempre a mi
aire, ya os lo he dicho).
En las fotos veréis que el pan está más moreno por abajo que
por arriba, eso ha sido fallo mío, he escogido un tipo de horneado medio y por
eso quedó más dorado por un lado que por otro. No pasa nada, el pan está
buenísimo, sabe a pan de molde pero sin ese regusto a industrial, la miga es
esponjosa y en casa nos ha encantado.
Ingredientes
150 Gramos de agua
150 gramos de leche entera
2 cucharadas de aceite de oliva
3 cucharadas de miel
500 gramos de harina de trigo de fuerza
1 y ½ cucharaditas de sal fina
15 gramos de levadura fresca
Meterse en faena
Sacamos la cubeta de la panificadora, le ajustamos las
cuchillas y le incorporamos los ingredientes en el orden que están descritos.
Encajamos la cubeta en la panificadora, cerramos la tapa y
seleccionamos programa 1 si deseamos un pan más compacto (es el que yo he
hecho) o programa 2 si deseamos un pan con miga más ligera y corteza más
blandita.
Seleccionamos el peso (750 gramos) y el tipo de horneado, yo
he escogido horneado medio.
Hay que ir observando la masa, si quedan restos de masa
adheridas a las paredes debemos recogerlas con una pala de silicona, si la masa
estuviera demasiado líquida hay que añadir un poco de harina durante el segundo
amasado hasta que tenga una consistencia más firme aunque un poco pegajosa. Si
la masa está muy seca hay que añadirle una cucharadita de agua.
Que la masa esté más o menos seca depende de la sequedad de
la harina, con las mismas cantidades pero harinas más o menos húmedas nos dará
un resultado diferente. Sólo hay que vigilar un poco la masa para comprobar que
ni es muy húmeda ni muy seca, no es complicado.
Cuando acabe el segundo levado podemos dejar que se concluya
el programa así y hornear el pan tal cual (es conveniente retirar las cuchillas
de amasado ayudándonos con el gancho que trae la panificadora específico para
esa tarea) o bien parar la máquina y
retirar la masa de la cubeta sobre una superficie enharinada. Yo he retirado la
masa y he aprovechado para quitarle las cuchillas, si no se sacan, el pan horneará
con ellas. He doblado la masa de un extremo a la mitad y del otro también, y la
he girado y he repetido la operación, dándole una forma más o menos cuadrada. Esta
masa es un poco pegajosa por eso es conveniente coger la masa por abajo, que es
dónde estará impregnada de harina.Yo he dejado la parte que cierra la masa
hacia arriba porque quería ver si el pan cogía una forma más rústica y que no
saliera tan uniforme como los panes de molde industriales.
Limpiamos la cubeta de restos de masa que pudiera tener, y
depositamos la masa dentro, arrancamos de nuevo la máquina y dejamos que hornee
hasta que finalice el programa, nos avisará con una serie de pitidos.
Con ayuda de unos guantes de horno sacamos la cubeta de la máquina
y volteamos para que caiga el pan, giramos las ruedas que hay debajo de la
cubeta para ayudar a soltar el pan más fácilmente. Dejamos sobre una rejilla
para que enfríe completamente.
Y ya lo tenemos listo para comer, sano y sencillo, la
máquina lo hace casi todo por nosotros.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Espirales con romero y semillas de amapola
Le voy cogiendo el gustillo a esto de hacer pan y la
panificadora y un libro que tengo van a hacer de mí una panadera hecha y
derecha, o en su defecto una mujer que no coge en su ropa.
En esta ocasión he preparado unos panecillos individuales,
por aquello de no correr riesgos innecesarios y evitar la tentación de comernos
media hogaza de una sentada, como ya nos pasó con el Pan con aceitunas y tomates secos
Me he inspirado en una receta del libro 200 Recetas de Pan,
del que ya os he hablado, de ahí he cogido la idea de las espirales y la base
del pan, pero los ingredientes aromáticos ni son los mismos ni están en las
mismas cantidades. Está visto que yo si no hago las cosas a mi manera no me
quedo satisfecha. Y con estas espirales me he quedado, no ya contenta sino
contentísima, han sido todo un éxito. Mi chico que es muy de pan se ha quedado
encantado, son unas espirales con miga muy tierna con una corteza dorada y
crujiente y el romero le da un sabor maravilloso.
Estoy segura que repetiremos
receta, estoy entusiasmada con el resultado.
Ingredientes
Para la masa
275 Ml agua
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita sal
475 Gramos de harina blanca de fuerza
1 cucharadita de azúcar blanquilla
10 gramos de levadura fresca
Y también
1 Yema de huevo
Romero
Semillas de amapola
Meterse en faena
Antes de comenzar a dar la receta quiero comentar que cuando
leáis cucharadita y cucharada me refiero a las medidas que lleva consigo la
panificadora, corresponden a lo que en las recetas anglosajonas y
norteamericanas se llaman tablespon y teaspon. Son unas medidas específicas y
en bazares multiprecio podéis encontrarlas. Un día hablaremos detenidamente de
ello.
Sacamos la cubeta de la panificadora, ajustamos las
cuchillas y ponemos los ingredientes en el orden que están descritos. Encajamos
la cubeta en la panificadora y ponemos el programa “Masa”.
Finalizado el programa (en mi modelo de panificadora dura
1.30 horas) volcamos la masa en una superficie enharinada y cortamos 12
porciones iguales. Yo corté 10 porque quería probar a hacer dos de mayor
tamaño.
Con la superficie siempre enharinada extendemos cada trozo
de masa en forma de churro y los enrollamos formando espirales. Colocamos
bastante separadas entre si sobre 2 bandejas de horno ligeramente engrasadas y
tapamos con papel film sin presionar.
| Formamos las espirales |
Dejamos que la masa leve alrededor de
25-30 minutos, en invierno tardará un poco más en levar. Transcurrido ese
tiempo, mezclamos la yema de huevo con un poco de agua y pintamos las espirales
y las espolvoreamos con una mezcla de romero y semillas de amapola intentando
seguir el dibujo natural de la espiral.
| Glaseamos con yema de huevo |
Horno precalentado a 220ºC, se hornean durante 8 ó 10
minutos, hasta que estén dorados y la base suene hueca al golpearlos. Se ponen
en una rejilla para que enfríen.
Como veis es una receta muy sencilla y el resultado merece
muchísimo la pena. Espero que os guste J
viernes, 6 de septiembre de 2013
Pan con aceitunas y tomates secos
Los que seguís la página de Facebook ya sabéis que me han
regalado una panificadora hace poquito y estoy haciéndole pruebas. Me gusta
hacer pan en casa y hasta ahora siempre lo había hecho con el método
tradicional de “mancharse de harina hasta los codos”, pero la panificadora nos
permite hacer otras cosas mientras ella trabaja por nosotros.
No me ha terminado de convencer el horneado que hace la
máquina, el pan no cuece bien por arriba, pero si me ha entusiasmado lo de
meter los ingredientes, poner el programa Masa y olvidarte del pan durante hora
y media y sólo tener que sacar la masa, darle la forma que queramos y
hornearlo.
Me compré el libro “200 recetas de pan” de Joanna Farrow, de
la editorial Blume. Es un libro muy económico, sólo vale 4,95 euros y te
detalla 200 recetas de pan para hacer en panificadora. Las hay dulces, saladas,
panes de diario, de fiesta, panes planos….
En cuanto vi esta receta que os pongo hoy supe que sería de
los primeros panes que haría del libro, nos ha encantado, es un pan con miga,
con una corteza fina pero crujiente y su forma de elaboración es muy sencilla.
Si alguno de vosotros tiene el libro y ve mi foto y la del libro se dará cuenta
que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, pero nadie nace
sabiendo y lo importante es que el pan estaba buenísimo, a ponerlo guapo de foto
todavía tengo que aprender XD.
La única dificultad que encontré con esta receta es que la
autora usa levadura rápida de panadero y yo uso fresca, tuve que buscar mucho
hasta que encontré información detallada sobre las equivalencias en levadura.
Muchas gracias a los chicos del http://www.elforodelpan.com/
que sacan de muchos apuros a panaderos nóveles como yo.
Para facilitaros la receta pondré ambas equivalencias.
Ingredientes
Para la masa
275 ml de agua
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharadita de sal
475 gramos de harina de trigo de fuerza blanca
1 cucharadita de azúcar blanquilla
1 ¼ cucharaditas de
levadura rápida de panadero (10 gramos de levadura fresca)
Para el acabado
125 gramos de aceitunas negras sin hueso partidas a daditos
grandes (el libro las lleva verdes)
40 gramos de tomates secos partidos a dados grandes (no
valen tomates en aceite)
Sal en escamas o grano grueso
Pimentón dulce
Meterse en faena
Preparación en panificadora, sacamos la cubeta de la
máquina, ponemos las cuchillas y se le incorporan los ingredientes de la masa
en el mismo orden que están redactados.
Se encaja la cubeta en la máquina, se cierra la tapa y se
selecciona programa Masa, en mi panificadora (que es la del Lidl) este programa
dura hora y media.
| Masa levada en la cubeta |
Cuando el programa finalice se extrae la cubeta y se vuelca
la masa sobre una superficie ligeramente enharinada. Se le introducen
gradualmente las aceitunas y los tomates secos.
Se forma un disco con la masa y con ayuda de un cuchillo ligeramente
enharinado se le marcan 8 cuñas sin llegar a la base.
Se espolvorea de sal y pimentón dulce y se pasa a una placa
de horno ligeramente engrasada, se cubre con papel film sin presionar y dejamos
levar unos 30 minutos o hasta que suba a mitad de su volumen.
| La masa es muy húmeda y elástica, pero no se pega a las manos |
| Listo para hornearlo |
Horno precalentado a 200 grados (programa calor arriba y abajo)
y se hornea durante 30 minutos, transcurridos los primeros 15 minutos si se ha
dorado demasiado se cubre con papel de aluminio para evitar que se quemen los
ingredientes de la superficie y el pimentón. Una vez cocido pasar a una rejilla
y dejar enfriar.
¡Buenísimo!
Comentarios a la receta
Ignoro porqué la autora del libro descarta la opción de
introducirle las aceitunas y tomates cuando la panificadora da el aviso de agregar
más ingredientes. Me preocupaba manipular mucho la masa una vez levada del todo
y los ingredientes me quedaron más en la superficie que en el interior, un día
probaré a agregar todos los ingredientes en la cubeta y os cuento que tal fue.
Creo que 125 gramos de aceitunas son muchas, yo sólo le puse
100 e iba bien cargadito.
Disculparme que no os de la receta del método tradicional de
hacer este pan, la autora no la describe y prefiero investigar un poco más por mí
misma antes de daros una receta que no haya comprobado personalmente.
En algunas fotos veréis que el pan parece muy húmedo por
dentro, eso sólo es porque yo soy una prisas y quería partirlo nada más sacarlo
del horno, no había reposado todavía. Una vez frio la miga esta perfecta.
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