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miércoles, 17 de junio de 2015
Brazo salado de pan de molde
Tal y como os comentaba la semana pasada sigo con mi "hoja de ruta" de platos fríos que apenas van a necesitar encender el fuego para hacerse y el de hoy, quitando que tenemos que cocer unos huevos, es uno de esos platos que en casa nos ha gustado y es muy socorrido para tenerlo en la nevera e ir sirviéndonos a antojo. Aunque había visto muchas veces este tipo de pasteles salados con pan de molde esta es la primera vez que hago uno y ya os digo yo que haré más y lo mejor que tienen es que podemos rellenarlo de lo que más nos guste.

viernes, 8 de mayo de 2015
Gratinado de patatas, calabacines y atún
Esta receta tiene su propia historia, ya sabéis que yo no tengo ningún pudor en confesar que a veces me salen mal las cosas, hay blogueros que se revisten de un halo de perfección que a mi me llama mucho la atención y parece que todo siempre les sale super bien, super bueno y super bonito, tan, tan bonito que sus platos mas parecen dignos representantes del arte del sampuru que algo que realmente haya sido cocinado. Pero la que esto escribe no es una cocinera infalible, al contrario, me pasan muchas trapisondas en cocina, esta semana mismo he tenido un super chasco con una receta de bizcocho que en la vida probé cosa más mala.

viernes, 25 de octubre de 2013
Pastel de salchichas con puré de patata
Hacía muchísimo tiempo que no cocinaba esta receta y en
pocas semanas la he hecho dos veces. El pastel de carne con puré de patatas es
un plato que se encuentra en infinidad de blogs de cocina, es sencillo de
hacer, cunde mucho porque sale una gran cantidad y está buenísimo.
martes, 17 de septiembre de 2013
Berenjenas a la crema
Las berenjenas a la crema son un plato especialidad de Raimundo,
chef y propietario durante muchos años del emblemático restaurante de Murcia,
El Rincón de Pepe.
En mi casa es una receta que se hace desde hace mucho
tiempo, desconozco cómo llegó la receta a mi familia, aunque supongo que alguna
vez mis padres lo comieron en el restaurante que he mencionado y que mi madre
adaptó a su manera.
La receta que os presento difiere un poco de la original y
espero que os guste mi interpretación de ese plato que además se ha hecho ya
muy conocido.
Este plato es rotundo, con las cantidades que os doy pueden
comer perfectamente 4 personas o incluso alguna más si hay otros platos en el
menú. Yo lo he preparado para 3 personas y ha quedado casi la mitad porque
había varios entrantes. Se puede preparar con antelación y gratinar a última
hora, una vez hecho aguanta varios días en el frigorífico. Se puede congelar la
bechamel si os sale demasiada cantidad, aunque no aconsejo congelar el plato
montado con las berenjenas ni tampoco ya
gratinado. La berenjena al descongelarse suelta mucha agua y nos arruinaría el resultado
final.
Con esta receta participo en el Reto de Septiembre de Cocineros del Mundo en el apartado de Salado, que este mes cuenta con el patrocinio de lujo de La Casona de Salamanca
Con esta receta participo en el Reto de Septiembre de Cocineros del Mundo en el apartado de Salado, que este mes cuenta con el patrocinio de lujo de La Casona de Salamanca
Ingredientes
2 berenjenas moradas
1 puerro
60 gramos de mantequilla
60 gramos de harina
125 gramos de colas de gambas peladas
90 gramos de jamón a daditos
½ L de leche entera
Aceite de oliva
Sal
Pimienta negra molida
Nuez moscada
Queso para fundir (yo usé mezcla de 4 quesos)
Meterse en faena
Lavamos las berenjenas, cortamos las puntas y fileteamos en
redondo a rodajas de ½ centímetro de grosor. Ponemos a remojo en un bol con
agua salada durante media hora mínimo, para que tomen la sal y suelten el
amargor propio de esta hortaliza.
Transcurrido ese tiempo sacamos las berenjenas del agua, las
presionamos para que eliminen el exceso de agua y freímos en abundante aceite
de oliva caliente hasta que estén doradas. Hay que freírlas por tandas y una
vez fritas colocarlas sobre papel absorbente de cocina para que suelten el
exceso de aceite.
| Freimos las berenjenas |
Ponemos la mantequilla en una sartén a fuego medio, con
cuidado que no se queme y cuando haya disuelto echamos el puerro picadito,
dejamos que se cocine lentamente y añadimos las colas de gambas limpias y partidas a daditos, cuajamos y ponemos el
jamón a dados pequeños, también se puede poner jamón en lonchas picadito.
| Rehogamos el puerro en mantequilla y luego añadimos las gambas y el jamón |
Seguidamente añadimos la harina, rehogamos muy bien para
eliminarle el sabor a harina cruda y le ponemos la leche templada, pimienta
negra molida y nuez moscada. Hacemos una bechamel, no debe quedar muy densa, a mí
me gusta que quede cremosa aunque nos
haga un corte más feo del plato al servirlo. Rectificamos de sal si fuera
necesario.
Para montar el plato ponemos en una fuente apta para horno
una capa de berenjenas, encima una de crema, vamos formando capas hasta acabar
todas las berenjenas, siendo la última capa que pongamos de bechamel. Le
añadimos una capa generosa de queso que funda bien, yo usé mezcla de 4 quesos
pero sirve cualquier queso que funda y gratine.
| Listo para ir al horno |
Horno precalentado a 180ºC, programa de gratinador,
horneamos hasta que el queso haya fundido y dorado.
Dejar reposar un poco antes de emplatar, para que la
bechamel no esté muy blandita. Yo no esperé (lo sé, soy una prisas) y el corte
se ve un poco feo pero, estaba buenísimo.
Espero que os guste esta receta y que la disfrutéis.
lunes, 5 de agosto de 2013
Empanada de atún con masa casera
Al fin encontré un momento para poder redactar la entrada de
la empanada que preparé con la masa casera y que ya os dejé la receta ayer. He
hecho una empanada de pisto con atún, una empanada muy típica de Murcia.
Suelo pedir empanadas allá por donde voy, el año pasado
haciendo el Camino de Santiago me puse tibia a empanada gallega y en Asturias
hacen una rellena de chorizo que quita el hipo, eso sí, la asturiana tiene una
masa más gruesa, tipo pan, que algún día prepararé con la receta de la familia
de mi chico.
Pero, aunque tipos de empanadas hay muchas, tanto por el
relleno que admiten y por el tipo de masa, la receta que os dejo hoy a mí
personalmente me encanta. Para merendar, para el aperitivo con una cervecita
fría, para una cena informal con amigos. Da mucho juego y en casa al ser sólo
dos tendremos para un par de veces (si no la dejo muy a mano de mi chico XD).
Ingredientes
Masa de empanada casera
2 Cebollas tiernas
1 Pimiento italiano grande
2 Tomates maduros pero firmes
2 Latitas atún
2 huevos duros
Sal
Aceite Oliva
1 Huevo batido para pintar la empanada
Meterse en faena
Comenzaremos poniendo en un cazo agua con una pizca de sal y
pondremos los 2 huevos a cocer, en unos 12 minutos estarán cocidos.
La receta de la masa de empanada os la dejé ayer y podeis leerla AQUI
Picamos las cebollas tiernas y el pimiento verde y ponemos a
pochar en una sartén con un chorrete de aceite de oliva, añadiremos un poco de
sal para ayudar a sudar y dejamos que se vaya haciendo poco a poco.
Pelamos los tomates y retiramos las briznas, partimos a
daditos y se lo añadiremos al sofrito cuando las verduras estén tiernas. Se
podría hacer con tomate triturado pero al ser un relleno de empanada no
conviene que nos quede muy líquido, por eso he preferido ponerle el tomate
natural a daditos, además de que el sabor es para mi gusto más agradable.
El tomate al freírse irá soltando agua, es normal, lo
dejaremos a fuego bajo hasta que el sofrito esté meloso y se haya consumido el
exceso de agua.
Una vez la verdura esté cocinada, apagaremos el fuego y le
incorporamos las latitas de atún bien escurridas, procurando no desmenuzarlo
mucho, yo prefiero encontrar tronquitos de atún en vez de que esté todo muy
picadito. El atún no necesita cocinarse y si lo ponemos al sofrito y lo tenemos
cociendo corremos el riesgo de que se nos desmigue completamente y que se sale
un poco.
Si vemos que el sofrito ha quedado con exceso de aceite lo
pondremos en un colador con un bol debajo para que suelte el exceso, el relleno
debe quedar jugoso pero compacto si no la masa se mojará mucho y no cocerá
bien. Además, un sofrito con exceso de aceite no es muy agradable de comer.
Vamos a extender la masa, cortamos un trozo de papel
sulfurizado y lo adaptamos al tamaño de
nuestra placa de horno, enharinamos ligeramente el papel y dividiremos la masa
en dos partes, dejando una de ellas un poco más grande. El trozo mayor será la
parte de debajo de la empanada, estiraremos muy finamente recubriendo toda la
superficie del papel, una vez bien estirada llevaremos a la placa del horno.
Cubrimos la masa con nuestro sofrito dejando un marco
alrededor de la masa libre para poder sellar bien la empanada. Ponemos los
huevos duros cortados a rodajas sobre el relleno.
Estiramos la otra porción de masa siguiendo la misma técnica
de emplear un papel sulfurizado, la llevamos con el papel a la placa y la
colocamos cuidadosamente sobre el relleno retirando el papel.
Ayudándonos del dedo índice de una mano y cogiendo pequeños
pellizcos de masa con dos dedos de la otra, crearemos un “repulgo” alrededor de
toda la empanada para cerrarla bien.
Batimos un huevo y pintamos toda la superficie de la
empanada, pinchamos con un tenedor sin miedo para que escapen los vapores de la
cocción y evitar que la empanada pueda reventar en el horno. Con algún resto de
masa podemos formar una decoración, yo le hice unas hojas que es bastante
típico en las empanadas.
Horno precalentado a 200ºC, la tendremos unos 20-30 minutos,
hasta que tenga un bonito color dorado, aunque el tiempo dependerá de vuestro
horno.
Yo usé una de las pieles del tomate para hacerle una rosa,
que aunque esté muy visto, hace bonito.
jueves, 30 de mayo de 2013
Quiche con pasta quebrada casera
Me gustan mucho las quiches, me gusta hacerlas de vez en
cuando para cenar, aunque no hay que abusar de ellas que son muy contundentes y
luego la operación bikini se nos va al traste.
Hasta ahora siempre había comprado las masas quebradas o
brisa refrigeradas o congeladas, pero no terminaba de convencerme el resultado,
esta vez me he lanzado yo a hacer la masa y nos ha encantado.
La receta de la masa quebrada os la dejé ayer y podéis
leerla AQUI, en esta receta vamos a empezar estirando la masa previamente
preparada.
Sin más preámbulos vamos con la receta.
Ingredientes
450 g pasta quebrada casera
6 Espárragos verdes
2 champiñones grandes
6 tomates cherry
120 g bacon
2 huevos
100 ml nata líquida para cocinar
Sal
Pimienta negra molida
Nuez moscada
2 c/s aceite oliva
Mantequilla y harina para encamisar el molde
Meterse en faena
Como yo tuve la pasta quebrada 24 horas en el frigorífico la
saqué 30 minutos antes de usarla.
Encamisamos el molde desmontable, esto para quien no lo sepa
es untarlo de mantequilla, tanto el fondo como los laterales, y espolvoreamos después
con un poco de harina, damos ligeros golpecitos para esparcir la harina por
todo el interior y poniendo el molde del revés sacudimos para eliminar el
exceso de harina. Como ahora empieza a hacer calor os sugiero hacer el
encamisado del molde antes de estirar la masa con el rodillo porque si no la masa se nos pondrá muy blanda y nos costará mas trabajarla.
Una vez tengamos el molde encamisado, sacamos la masa del
papel film y poniendo un poco de harina sobre la superficie de trabajo para
evitar que se pegue estiramos con el rodillo, le dejamos un grosor de unos 5
mm, cortamos con un cuchillo muy afilado una porción superior al diámetro de
nuestro molde y recogemos la masa
enrollándola en el rodillo y la ponemos sobre el molde.
Colocamos con cuidado la masa en el molde, si parte de las paredes estuvieran sin masa vamos cogiendo pequeñas porciones que nos habrán sobrado y vamos forrando todo el molde como si estuviéramos moldeando plastilina. Con algún resto de masa sobrante presionamos las paredes para que la masa se quede bien adherida. Pinchamos el fondo y las paredes con un tenedor para que no se formen burbujas de aire. Metemos en el frigorífico mínimo 20 minutos para que la masa coja nuevamente cuerpo y no se nos desmorone en el horno. Pasado ese tiempo sacamos de la nevera y vamos a hornearla.
Colocamos con cuidado la masa en el molde, si parte de las paredes estuvieran sin masa vamos cogiendo pequeñas porciones que nos habrán sobrado y vamos forrando todo el molde como si estuviéramos moldeando plastilina. Con algún resto de masa sobrante presionamos las paredes para que la masa se quede bien adherida. Pinchamos el fondo y las paredes con un tenedor para que no se formen burbujas de aire. Metemos en el frigorífico mínimo 20 minutos para que la masa coja nuevamente cuerpo y no se nos desmorone en el horno. Pasado ese tiempo sacamos de la nevera y vamos a hornearla.
Esta masa requiere horneado en ciego, que es poniendo un papel de horno
sobre la masa y echar encima un peso, yo usé garbanzos y alubias. Horno
precalentado a 180ºC horneamos durante 20 minutos. Pasado ese tiempo quitamos
el papel y el peso y volvemos a meter al horno para que dore por todos lados. Yo
la tuve sólo 5 minutos más porque iba a volver al horno para cuajar la quiche.
En el caso de que uséis esta masa para tartaletas frías dejar cocer totalmente.
| Masa horneada |
Mientras la pasta hornea, vamos a preparar el relleno de la
quiche. Descartamos la parte más dura de los espárragos y partimos a trocitos
de 2 cm de largo, ponemos a rehogar en una sartén con las 2 cucharadas de
aceite, cuando estén tiernos le añadimos el bacon y dejamos que dore. Después
le añadiremos los champiñones limpios y laminados y por último los tomates
cherry partidos a rodajitas. Añadimos un mínimo de sal y reservamos.
| Relleno preparado |
En un bol batimos los 2 huevos y la nata junto con un poco
de sal, pimienta negra y nuez moscada. No me gustan las quiches muy densas y
empachosas, así que pongo huevos y nata justos para cuajar todo.
Cuando la masa esté horneada ponemos las verduras y el bacon
en el fondo y cubrimos con la mezcla de
nata y huevos. Otra vez al horno entre 15 y 20 minutos para que cuaje.
| Ponemos el relleno en la masa |
| Lista para ir al horno |
| ¡Ñam! |
Esta buenísima, jugosa por dentro, con la masa crujiente y
delicada.
Comentarios a la receta
Esta receta ha sido un poco larga, espero haberme explicado
bien y si tenéis alguna duda preguntadme e intentaré aclarároslo.
Cuando la saqué del horno tenía un poco de grasita en la
superficie, entre el aceite de rehogar el relleno, la grasa de la nata y la
mantequilla de la masa sudó un poco de grasita. No os preocupéis, con un papel absorbente
de cocina dais leves golpecitos y lo quitáis. No estaba nada grasienta al
comerla.
La pasta quebrada es muy delicada, hay que manipularla con
cuidado sobre todo cuando ya esté cocida porque se puede romper.
No hice fotos del encamisado y horneado en ciego de la masa,
espero haberme explicado bien pero si algo no entendéis decídmelo y vuelvo a
repetir la receta con fotos en esos pasos.
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