Hoy no tenía previsto publicar entrada, normalmente publico
lunes, miércoles y viernes, por llevar un poco de orden y organización. Pero
mañana tengo el día completísimo y si os digo la verdad, no le cojo el gusto a
eso de programar publicaciones, no sé, algún día me será útil pero a día de hoy
no le encuentro su aquel.
Compré un solomillo de cerdo para hacer unas Piruletas de solomillo y bacon
, que es una receta que hago muy a menudo, pero el carnicero me tuvo que ver con carilla de buen comer que me vendió un
solomillo de tal calibre que me dio para dos recetas, los medallones centrales
daba gloria verlos.
Como era imposible que entre los dos nos comiéramos todo el solomillo en piruletas,
improvisé unas tostas para cenar que quedaron la mar de apañadas y la verdad es
que estaban buenísimas. No tienen nada del otro mundo, es una combinación de
sabores archiconocida pero me apetece traerlas al blog.
Ingredientes para 4 tostas
1 cebolla tierna bien grande
12 medallones de solomillo de cerdo
8 pimientos de padrón
4 rebanadas de pan medianas
Sal gruesa
Aceite de oliva
1 c/s de azúcar
Pimenta molida
Meterse en faena
Antes de nada vamos a preparar la cebolla caramelizada, para
eso cortamos la cebolla en juliana y ponemos a pochar en una sartén con una
cucharada sopera de aceite de oliva. La cebolla caramelizada tardará casi 30
minutos en hacerse y sólo requiere tiempo y moverla continuamente para que no
se quede tostada por un lado y blanca por otro. La cebolla va a mermar
muchísimo, se quedará en una cuarta parte de su volumen original, más o menos.
Con paciencia irá perdiendo sus propios azúcares, una vez que esté muy dorada
añadimos 2 cucharadas soperas de agua para recuperar todos los azúcares que estarán en el fondo de la sartén
(a este proceso se le llama desglasar, nota para los más curiosos). Si os gusta
más dulcecita añadimos una cucharadita de azúcar y una vez haya disuelto
retiramos del fuego.
En una sartén con aceite de oliva freímos los pimientos de
padrón, sacamos sobre papel absorbente.
Tostamos las rebanadas de pan en la tostadora.
En una sartén con unas gotas de aceite de oliva ponemos los
medallones de solomillo, sólo hay que cuajarlos, de lo contrario nos quedaría
muy secos. Salpimentamos.
Montamos la tosta poniendo sobre una rebanada de pan
tostadito y caliente un fondo de cebolla caramelizada, sobre ese fondo
colocamos los medallones de solomillo y sobre ellos un par de pimientos de
padrón fritos. Los terminamos con un polvo de sal gruesa.
Deliciosas!
