viernes, 10 de enero de 2014

Tarta de manzana



Me encantan las tartas de manzana, como no soy especialmente golosa el punto un poco ácido de esta tarta me resulta especialmente atractivo a mi paladar.
Ayer fue el cumpleaños de mi madre, 76 años ha hecho y está como una rosa. Me apetecía mucho hacerle una tarta para que invitara a sus amigas a tomar un café y como su fruta favorita es la manzana y acabamos de pasar Navidades y quería una tarta ligera, la de manzana me ha parecido una opción estupenda.


Esta tarta es suave de comer, no es especialmente dulce (mi madre que es muy golosa me ha dicho que un poco más dulce no habría estado mal jajajajaja), es facilona de hacer y a mí me vuelve loca. 


Vamos al grano porque tengo que dar tres recetas en una, así que yo tengo mucho que escribir y vosotros mucho que leer, espero poder explicarlo todo bien y si os queda alguna duda no os cortéis en preguntar.

Ingredientes

Para la masa de tarta
250 gramos de harina
125 gramos de mantequilla
1 huevo
1 c/p azúcar
½ c/p sal
40 ml agua helada
Para la crema pastelera
500 ml de leche
1 vaina de vainilla
40 gramos de maicena
125 gramos de azúcar
4 yemas de huevo
Para acabar la tarta
3 manzanas Golden
Brillo para tartas
1 guinda
1 limón

Meterse en faena

Comenzamos preparando la masa para la tarta, es básicamente una variación de la pasta quebrada que os puse AQUI. La receta también pertenece al libro Masas de Michael Roux del que ya os he hablado en alguna ocasión. Esta pasta no es tan delicada como la quebrada y se trabaja muy fácil.

Ponemos la harina en montoncito, formamos un volcán en el centro y ahí ponemos la sal, el azúcar, la mantequilla ablandada partida a daditos y el huevo. Mezclamos con la punta de los dedos y poco a poco vamos incorporando la harina de los laterales del volcán, cuando consigamos una masa con aspecto terroso le incorporamos el agua helada y amasamos hasta conseguir una masa uniforme. 


Pasamos a la mesa de trabajo un poco enharinada y trabajamos unos instantes con la palma de la mano para homogeneizar del todo la masa, esta masa no hay que amasarla mucho, lo justo para integrarla. Formamos una bola, envolvemos en papel film y dejamos reposar en el frigorífico mínimo una hora.

Para la crema pastelera ponemos en un cazo a calentar la leche junto a la vaina de vainilla abierta a lo largo. En un bol ponemos el azúcar, la maicena y las yemas de huevo, mezclamos muy bien, le añadimos un poco de la leche tibia para ayudarnos a mezclarlo todo.

Volcamos el contenido del cazo sobre la mezcla, movemos y ponemos todo nuevamente en el cazo y llevamos a fuego suave, sin dejar de mover hasta que espese. 

La crema pastelera nunca debe hervir sino las yemas podrían cuajarnos y arruinar el resultado. Cuando veamos que comienza a espesar retiramos del fuego y seguimos moviendo porque con el calor residual acabará por espesar. Retiramos la vaina de vainilla, volcamos la crema en un bol y tapamos con papel film en contacto con la crema para que no nos forme costra y dejamos que enfríe.


Untamoslas paredes y el fondo de un molde desmontable de mantequilla y le espolvoreamos un mínimo de harina para evitar que la tarta se nos agarre al molde. Sacamos la masa del frigorífico y bien fría ponemos en la superficie de trabajo ligeramente enharinada, extendemos con un rodillo también ligeramente enharinado hasta alcanzar un grosor de unos 3 mm. Enrollamos la masa sobre el rodillo y llevamos al molde, forramos con la masa presionando bien el fondo y las paredes. Llevamos el molde al frigorífico mínimo 20 minutos.


Pasado ese tiempo sacamos el molde del frigorífico y pinchamos con un tenedor la base y las paredes, rellenamos con la crema pastelera fría. Pelamos las manzanas y descorazonamos, le ponemos un poco de zumo de limón para que no se oxiden. Cortamos las manzanas a la mitad y fileteamos a láminas de unos 2 mm. Colocamos las láminas sobre la crema, primero un círculo exterior y después uno interior cambiando la dirección de las láminas para que nos forme un dibujo tipo flor. Justo en el centro rellenamos con pequeños trocitos de manzana y colocamos una guinda a modo de decoración (no es necesario ponerla si no tenéis). Espolvoreamos las manzanas con un poco de azúcar para ayudar a caramelizar.

Horno precalentado a 200ºC, calor arriba y abajo. Horneamos hasta que la masa haya cocido y las manzanas estén doradas, dependiendo del horno tardará entre 40 ó 50 minutos. Sacamos del horno y dejamos enfriar.

Una vez fría la vamos a acabar dándole brillo, yo usé una cobertura para tartas que venden en Lidl, si no tenéis podéis hacerla con un poco de agua, azúcar y gelatina neutra. La proporción sería un vaso de agua, 2 c/s de azúcar y un sobre o una hoja de gelatina neutra, se calienta y con un pincel se va pintando toda la tarta para que coja brillo. Se mete al frigorífico mínimo una hora antes de servirla.
Espero que os haya gustado la receta, como ha sido mucha explicación si algo no os ha quedado claro ya sabéis que aquí estoy para resolver cualquier duda.


¿Os apetece un trocito?

miércoles, 8 de enero de 2014

Tallarines a la marinera



La receta de hoy es muy sencilla y rápida de preparar, es ligera y tiene un sabor maravilloso.

Los tallarines o espagueti con frutos del mar son una de las formas más conocidas de preparar pasta, le va bien almejas, mejillones, berberechos, gambas, langostinos, cigalas, calamares, sepias….Imaginación al poder. Yo los preparé con lo que tenía en casa que eran unas almejas que me habían quedado de hacer la merluza que os puse el otro día y unas colas de gambas congeladas.


Creo que no hay una receta estándar para preparar así la pasta, he visto salsas con nata, otras con bastante tomate, otras sólo con ajito y guindilla, me imagino que depende un poco del gusto del cocinero. Yo os dejo esta versión que es básicamente una salsa marinera por eso he preferido darle este nombre a la receta.

Ingredientes 

1 cebolla tierna
1 pimiento verde  para freír
2 dientes de ajo
1 guindilla
8 colas de gambones
200 gramos de almejas
2 c/s tomate triturado
200 gramos de tallarines
Brandy
Agua
Sal
Aceite de oliva

Meterse en faena

Ponemos una olla con abundante agua y un polvo de sal a hervir.

Picamos muy finamente la cebolla, el pimiento y los dientes de ajo y los ponemos a rehogar en una tartera o sartén con un fondo de aceite, ponemos también la guindilla y salamos. Cuando la verdura esté muy sudadita, retiramos la guindilla y le añadimos 2 cucharadas soperas de tomate triturado (también se le pude poner un tomate maduro cortado a dados). Damos unas vueltas y le incorporamos un chorrete de brandy, el brandy se puede sustituir por vino blanco si os gusta más. Dejamos que de un hervor y le incorporamos las colas de gambas limpias de intestinos (hay que abrirles todo el lomo y sacarles una especie de hilo negro que encontraremos) y también añadimos las almejas. Dejamos que abran y apartamos del fuego.


Cocemos la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante, una vez hervida les añadimos a nuestras almejas un par de cucharadas soperas del agua de hervir la pasta (consejo de Jaime Oliver que siempre sigo) y el resto se escurre.
Juntamos pasta y salsa marinera y bien caliente servimos y comemos.


Como veis es un plato rápido, sencillo y delicioso.

lunes, 6 de enero de 2014

Merluza en salsa con almejas



Continuando con mi intención de comer sano y ligero después de las Navidades hoy voy a dedicar la entrada a un platillo de pescado. Esta es la versión económica del plato principal que preparé en Nochebuena, en aquella ocasión usé una lubina salvaje maravillosa pero algo subida de precio y en vez de guisantes le puse espárragos trigueros.

sábado, 4 de enero de 2014

Roscón de Reyes



Hace pocos días, estando en Asturias, hice un roscón usando la termomix de mi cuñada Nuria, ambas teníamos ganas de probar a hacerlo y nos pusimos manos a la masa un poco tarde y como los roscones tardan mucho en levar se nos hizo la 1,30 de la madrugada para sacarlo del horno, pero que bueno estaba.

Me he traído su receta a casa pero como yo no tengo termomix he probado a hacerlo a mano y ha salido estupendo. La receta original es para 12 raciones, como eso es mucho roscón para los dos que somos en casa he hecho la mitad de la tasa y aun así el roscón es de buen tamaño.


He estado muy justa de tiempo y hasta había descartado hornear un roscón pero he pensado que aunque fuera muy al límite de tiempo no podía dejaros sin esta receta tan típica de estas fechas.
Hacer un roscón en casa no es difícil, lo único es que tarda mucho en levar, este mío ha levado en 4 horas, la masa se hace en muy poco tiempo y una vez levado en decorarlo se tarda muy poco, os animo a todos a prepararlo porque os garantizo que el sabor no tiene nada que ver con los industriales que inundan estos días los supermercados. Yo no lo he rellenado porque me gusta tomarlo con una tacita de chocolate bien caliente.


Con las cantidades que os doy os saldrá un roscón de unas 6 raciones.

Ingredientes

Para la masa madre

35 gramos de leche
5 gramos de levadura fresca de panadero
½ c/s azúcar
65 gramos de harina de fuerza

Para la masa

90 gramos de azúcar
Ralladura de ½ naranja
Ralladura de ½ limón
30 gramos de leche
35 gramos mantequilla a punto pomada
1 huevo
10 gramos de levadura fresca de panadero
2 y ½ c/s agua de azahar
250 gramos de harina de fuerza
1 pellizco de sal

Para decorar

1 Huevo batido
Guindas en almíbar
Almendras laminadas
Azúcar humedecida

Meterse en faena

Comenzamos preparando la masa madre, juntamos todos los ingredientes de la misma en un bol y amasamos bien, damos forma de bola y colocamos en un bol cubierta de agua tibia. Cuando la bola flote y haya doblado su volumen estará lista para usarla (tardará casi una hora).


Cuando tengamos lista la masa madre en un bol amplio juntamos todos los ingredientes de la masa y comenzamos a masar con las manos, no es necesario batir el huevo, cuando todo esté más o menos integrado añadimos la bola de masa madre y amasamos enérgicamente hasta que la masa no esté demasiado pegajosa.

Pasamos la masa a la superficie de trabajo bien enharinada y amasamos bien, cuando la masa esté lise y no se pegue a las manos damos forma de bola y haciendo un agujero en el centro formamos el roscón.


Colocamos en una fuente de horno forrada de papel vegetal y para que no se cierre el agujero cuando suba la masa colocamos un aro de emplatar, un vaso de boca ancha o cualquier cosa que tengáis a mano.

Precalentamos el horno a 50ºC y cuando haya alcanzado esa temperatura lo apagamos y metemos el roscón dentro, para que leve en un ambiente cálido.
Esta masa tiene que triplicar su volumen, tardará unas 4 horas.


Pasado ese tiempo sacamos la bandeja del horno y lo precalentamos a 200ºC, calor arriba y abajo.
Pintamos con cuidado el roscón con huevo batido, no hay que presionar mucho para que no nos baje. Decoramos con guindas (podéis usar frutas escarchadas que es más típico si os gustan), almendras laminadas y azúcar humedecida.


Horneamos los primeros 5 minutos a 200ºC y pasado ese tiempo bajamos la temperatura a 180ºC y dejamos hasta que termine de hornear, tardará unos 20 minutos más. Pinchamos con un palo de brocheta para comprobar si está bien cocido.


Y sólo nos queda comerlo, como veis no es difícil de hacer y está buenísimo.

viernes, 3 de enero de 2014

Potaje de acelgas



Estoy encantada con iniciar la andadura del 2014 con un potaje, ya sabéis que adoro los platos de cuchara en general y las legumbres en particular y después de los excesos navideños quiero retomar una alimentación más sana, con poca grasa y nutritiva y la receta de hoy es perfecta para eso.

El mundo de los potajes me parece absolutamente fascinante y este en concreto lo preparo desde hace muchísimos años, lo hago indistintamente con garbanzos o alubias y para aquellos a los que no les guste demasiado el sabor un poco amargo de las acelgas va muy bien porque el sabor de las acelgas no es muy predominante y queda muy disimulado con el sabor de almendras y pan frito.


Ayer llegué de viaje y me apetecía muchísimo comer un platillo de cuchara que fuera a la vez ligero y no podía dejar de pensar en este potaje de acelgas y quería compartirlo con vosotros por si alguien más está ya un poco saturado de turrones y carnes en salsa y cosas así tan navideñas, volvamos a la rutina de cocinar sano y rico.

Ingredientes

300 gramos de acelgas
1 bote de alubias cocidas de 350 gramos
1 cebolla
3 dientes de ajo
3 c/s de tomate triturado
1 patata grande
1 c/c pimentón dulce
8 almendras peladas crudas
2 rebanadas de pan duro
Aceite de oliva
Sal
Agua

Meterse en faena

Llenamos a la mitad una olla de agua y llevamos al fuego, ponemos las acelgas ya limpias. Tapamos y dejamos cocer suavemente.
En una sartén con un fondo de aceite  freímos antes de nada las almendras y las rebanadas de pan, una vez fritas sacamos a un mortero y reservamos.

En el mismo aceite hacemos un sofrito con la cebolla partida a dado fino y 2 dientes de ajo pelados y fileteados. Ponemos un poco de sal para ayudar a sudar y dejamos que vaya pochando, cuando la cebolla esté transparente añadimos 3 cucharadas soperas de tomate triturado, damos unas vueltas y le ponemos una cucharadita de pimentón dulce, rehogamos e incorporamos el sofrito a las acelgas. Cocemos por espacio de 20 minutos aproximadamente, le añadimos las patatas peladas y partidas a dado grande.

En el mortero añadimos un diente de ajo pelado al pan frito y almendras y majamos muy bien (si no tenéis mortero podéis usar la picadora). Cuando la patata esté casi hecha, añadimos el contenido del mortero y el bote de alubias escurridas y enjuagadas. Damos un último hervor de 10 minutos y ya lo tenemos listo para servir. Como he comentado en muchas ocasiones a mí los potajes me gusta que queden con caldo grueso, así que os recomiendo que no os paséis con el agua y es preferible añadir un poco si fuera necesario a que salga un guiso caldosete.

Como veis es un plato muy sencillo de hacer y está buenísimo, además de ser muy sano y económico, espero que os guste.
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